Sorprendentes coincidencias de un escritor adelantado a su tiempo.
Seguramente estéis pensando en no leer semejante post (noticia) por su extremada longitud… Entiendo que vuestro tiempo puede ser muy valioso… pero creedme que os merecerá la pena echar un vistazo a lo que a continuación os escribiré, y que muy probablemente no tardéis más de cinco minutillos.
Los que me conocen saben mi admiración por Jules Gabriel Verne (Julio Verne) - 08-02-1828 - 24-03-1905. Admiración que va más allá de sus libros… por ello me gustaría haceros llegar algunas impresiones sobre este enigmático escritor de quién todos, o casi todos… han oido hablar.
El más desconocido de los hombres, así pensaba sobre si mismo un hombre que invito a soñar a millones de personas con sus obras, él es… en sí mismo, el mayor enigma literario del siglo XIX, hablo de Julio Gabriel Verne Allotte. Murió el 24 de marzo de 1905, toda Francia le lloró, tenía 77 años, dejaba atrás su tristeza perenne, su fracasada vida sentimental y sobre todo se marchaba con sus misterios. Se iba un hombre que dibujó con antelación el mundo moderno… y que pese a ello se hartó de decir una y otra vez que no era vidente.
Sus restos fueron enterrados días después en Amiens. Su tumba; una de las más bellas del planeta, presenta la escultura de un hombre emergiendo del interior de la tierra y dirigiéndose al cielo; él.
Su biógrafo Marc Soriano es quien desvela en la siguiente documentación parte del enigma Verniano: Escribió 74 viajes extraordinarios, 18 novelas, 4 obras de divulgación geográfica, varias adaptaciones teatrales e innumerables piezas y operas. Es decir, una amplia nebulosa de obras, muchas de las cuales brillan con un vivo destello y son conocidas en todo el mundo, pero que la de las que la mayor parte son mal conocidas e incluso completamente ignoradas.
La UNESCO hizo un estudio sobre Julio Verne y nos dice que las obras de Julio Verne han sido traducidas a 112 idiomas… sorprendente.
Hay sin duda un Verne desconocido, un Verne que escribió, sobre todo al final de su vida, novelas crípticas y ciertamente visionarias, y así en 1898, casi con medio siglo de antelación, Verne habló de la bomba atómica en su libro Ante la bandera, o cuatro años después en La caza del meteorito manejó conceptos que décadas después harían inmortal a Albert Einstein. También predijo la llegada de las guerras mundiales, del Nacismo, en fin… Verne se adelanto a su tiempo.
Pero si hay una obra visionaria, inmortal y anticipatoria en Verne, esa es De la tierra a la luna. En el libro, Verne sitúa la trama en Estados Unidos, justo con un siglo de antelación al verdadero alunizaje. En su novela; las dimensiones y el peso de su nave son las mismas que luego tuvo el Apolo XI. Verne, además llamó a su prototipo: Columbia. Alunizó en el mismo lugar en el que luego lo hicieron varias misiones espaciales, y cayó a tierra donde exactamente lo hicieron algunas de las mismas misiones. En su obra, Verne tardó en llegar a la luna el mismo tiempo que empleó el Apolo. Y así os puedo enumerar muchas mas coincidencias que se antojan como verdaderas visiones del futuro.
Recientemente ha aparecido una novela inédita de Verne, se titula París en el Siglo XX, y la escribió en 1863. Situó la trama en el futuro, exactamente un siglo después. En este libro, Verne dice que en 1963 toda una red de trenes subterráneos discurrirá por la capital gala, habla también del fax, calculadoras e internet, incluso de la silla eléctrica, también de coches que se mueven gracias a motores de explosión, o de una red eléctrica de alumbrado público que hará de la ciudad del Sena un bello espectáculo. Pero hay más: Verne situó un gigantesco faro en París, cerca del Sena, casualmente en el lugar en donde se encuentra ese faro está hoy la Torre Eiffel, cuyo proyecto de construcción no empezó a esbozarse hasta 20 años después de que concluyera su insólita y hasta ahora casi inédita novela.
¿Era Verne vidente? Él aseguraba que no… y decía que poseía fuentes de información científica de vanguardia. Y sin lugar a dudas que era un hombre informado. Según se sabe, los fundamentos técnicos de de sus libros estaban reflejados en sus archivos, formados por decenas de miles de fichas y miles de criptogramas, y es que según dicen, en sus obras, Verne, incluyo numerosos mensajes cifrados, pero lo cierto es que sus fichas, sus secretos, en definitiva… todos sus archivos; los quemó poco antes de morir…
Y se llevó a la tumba su secreto, sin embargo los historiadores han averiguado que Verne mantuvo estrechos contactos con iniciados y esoteristas franceses del siglo XIX. Incluso han reconstruido sus reuniones con ellos, y no pocos aluden a fuentes de inspiración casi divinas. Incluso se ha averiguado el nombre del grupo oculto al que perteneció: La sociedad de la niebla, una orden secreta que custodiaba saberes ocultos. Y después de reconstruir este episodio oculto, nos damos cuenta de que Verne ya lo dejó escrito: El protagonista de una de sus más inmortales obras; La vuelta al mundo en ochenta días, se llamaba Phileas Fogg (Fileas Fog), y Fog en inglés, significa precisamente… Niebla.
Cuando murió estaba acabando una obra apocalíptica… pero que puede ser La última profecía de Verne. Se llamaba el libro: La invasión del mar… y contaba que Europa seria cubierta por las aguas, y que estas aguas llegarían desde los polos, y que los polos quedarían deshelados a consecuencia del cambio climático generado por los hombres… (esto lo estaba escribiendo en 1905…) y aquello provocaba que el hombre volviera a su forma de vida primitiva… El eterno Adán, una obra póstuma.
Más o menos después de su muerte unas 10 ó 12 obras se publicaron… El Nostradamus de su época… El siempre dijo lo mismo: “Yo lo único que hice fue documentarme muy bien, saber cómo era el espíritu de mi época, saber como eran los hombres de mi época, lo que pensaban, lo que querían hacer, y yo lo único que tuve que hacer es escribir eso, y lo plasme en un papel, y eso es lo que contaba… “.
El Gran Julio Verne.
Fuente: Para confirmar y completar datos a partir de las monografías de Juan Antonio Cebrián y Bruno Cardeñosa (LRV) [magníficos periodistas a quienes admiro] me ha sido indispensable Google, y sitios web como Julio Verne: El más desconocido de los hombres, entre otros. La idea de compartir esto con vosotros, mis queridos y selectos lectores viene precedida por un post que he leido en la web de javimoya sobre Casualidades y coincidencias sorpendentes.
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